lunes, 21 de mayo de 2007

WAL MART: CHORIZOS CON CARTEL

Lisa King Fithian en plena condena, con su cartel: «Soy una ladrona, robé en Wal Mart», ante la tienda donde delinquió.

A Lisa King Fithian, la individua de la foto, se le fue la mano con la filosofía de autoservicio de Wal Mart, el mayor minorista del mundo (según la revista «Forbes», su volumen de negocio equivale a la trigésima economía, justo después de Arabia Saudí). Eso sí, la dama mantiene, además del cartel, su inocencia y la existencia de un malentendido.

La chuchería de siete dólares pensaba pagarla. Aunque nunca habría pensado que iba a ser en forma de bocadillo gigante y escarnio público gracias a la chulería del juez. Dicho escarnio ha tenido lugar en Attala (Alabama, Estados Unidos). La gracia es una idea calenturienta del juez Kenneth Roberston Jr. Si a Boy George o a Naomi Cambell otros los mandaron a barrer, a los dos de Alabama Roberston los han mandado a dar un mensaje a la ciudadanía de mano suelta. O cartel de fin de semana o 60 días de cárcel. ¿Crucifixión o libertad?, que preguntarían en «La vida de Brian». Cartel, cartel. Para que luego se dude de si existen esos señores togados tirando a peculiar que suelen salir en las series de abogados estadounidenses.

Lo usual en casos similares es que al ladronzuelo se le prohíba entrar al local, sea multado, pague lo que se llevó y quede en libertad provisional. Pero, gracias al poder omnímodo del magistrado, esta vez el castigo ha sido la vergüenza pública. Para que aprenda. Del otro ladrón, suerte para él, nada se sabe, salvo que le tocó el turno de tarde (de tres a siete) en el bochorno. El señor juez condenó a ambos a enseñarse con el cartelito en la puerta del Wal Mart dos sábados seguidos y durante cuatro horas. A Lisa la ladrona le tocó el turno de mañana (de once a tres). La señora, de 46 años, ha contado que la gente le decía que el castigo era cruel. Por su parte, el encargado del almacén ha asegurado que todos los comentarios que ha oído han sido positivos y que el personal se lo pensará dos veces antes de afanar, pero que ellos nada tienen que ver con la elección de castigo tan singular, cuyo «copyright» hay que atribuir en su totalidad al señor del juzgado.

Aunque el bochorno no es que te pillen robando sino dónde. A Winona Ryder no le colgaron cartel pero si lo hubieran hecho habría sido del Saks Fith Avenue de Beverly Hills, que da menos vergüenza. Pero robar en Wal Mart es como robar en Continente (no existe, nadie se puede molestar). En la famosa película de Hitchcok, Mark Rutland (Sean Connery) se casa con la choriza Marnie (Tippi Hedren) para que no vaya al trullo. Es lo que tiene ser rubia y guapa. La señora de la foto se habría quedado soltera, me temo. Compuesta, sin marido pero con cartel.


¿Os imagináis esto mismo a las puertas de El Corte Inglés? Dad ideas a algún juez "desocupado" y.....tiempo al tiempo.

Antonio González.

No hay comentarios: